Reducir, reutilizar y RECICLAR

Hoy, 17 de mayo, es el Día Mundial del Reciclaje.

Cada vez más, afortunadamente, es más sonado eso de “las tres R” (Reducir, Reutilizar y Reciclar), y son millones de personas los que tienen en sus casas diferentes contenedores para separar los residuos en función del tipo que sean. Además, empresas de diferentes sectores se preocupan de llevar a cabo políticas de reutilización y reciclaje de materiales en sus empresas, ya no sólo disponiendo de los contenedores amarillo y azul, sino optando por otros procesos de packaging o fabricación de sus productos. Actualmente el reciclaje se extiende más allá de los contenedores de colores o los puntos limpios y hay establecimientos que recogen electrodomésticos, ropa, material de escritura (como bolígrafos o rotuladores), e incluso cepillos de dientes usados para reciclarlos y aprovechar los materiales.

En el último año el porcentaje de materiales depositados en los contenedores amarillo y azul ha crecido: más de 17 kilos de recipientes por ciudadano en el amarillo, mientras que en el azul depositaron casi 19,5 kilos. Pero… ¿realmente estos datos son una buena noticia, o es que cada vez se utilizan más envases de usar y tirar? Recordemos que el reciclaje debería ser el último de los destinos de un desperdicio, y que no hay mejor residuo que el que no se llega a generar.

En Red Alimenta alguna vez nos han preguntado el porqué de los tuppers de cristal. ¿Acaso no sería más cómodo llevar el excedente en envases de plástico y evitar así el tener que limpiarlos? Después se pueden reciclar, ¿no?

La respuesta es clara: el motivo principal por el que surge la asociación es para proteger y cuidar el medioambiente, evitando el desperdicio de alimentos y reduciendo la contaminación. Pero… si, por ejemplo, a las más de 9 toneladas de alimentos que hemos conseguido aprovechar este último año, le sumásemos “X” toneladas de plásticos generados para su reparto, ¿qué estaríamos haciendo? Utilizar envases de cristal nos evita generar un residuo que no tendría otro destino que no fuese el contenedor (tarde o temprano) y la huella medioambiental de este proceso es sumamente inferior. Por otro lado, todos los voluntarios siguen un protocolo para higienizar los recipientes que ha sido supervisado por Sanidad. Se trata de unas pautas que garantizan la salud de nuestr@s vecin@s e implica la responsabilidad de tod@s.

También ha sido muy satisfactorio poder consolidar estos conceptos de “las 3 R” y el reciclaje en el ámbito educativo, junto a los profesores, gracias a los talleres que impartimos el curso pasado y comenzamos a realizar también este 2020 antes de que se decretase el estado de alarma. Invertir nuestro tiempo para sentar las bases del futuro es imprescindible, especialmente en estos términos. Nuestro planeta es uno, y nuestras generaciones futuras tienen derecho a poder RE-utilizarlo.

¡Feliz día recicladoras y recicladores! Y recordad, antes de nada, preguntaros si ese producto, con ese envase, es realmente es necesario o podemos suplirlo por otro o conseguirlo de otra manera.