Funcionamiento

El funcionamiento es muy sencillo.

1.- Cada voluntari@ tiene asigando una hora, un día a la semana en la que acude con el material facilitado por la asociación (mochila térmica, envases vacíos y albaranes) al restaurante, colegio, hotel o comedor que se encuentra en su ruta.

2.- El personal de cocina rellena los envases con el excedente a canalizar. La voluntaria o voluntario rellena el albarán, especificando toda la información que se solicita y que resulta importante para estudios sanitarios y de trazabilidad.

3.- Después acuden al domicilio de los/as vecinos/as que ese día van a aprovechar el excedente, haciéndoles entrega de la mochila para que ellos vuelquen la comida en sus propios recipientes.

4.- Una vez devuelta la mochila con los recipientes vacíos y el albarán firmado por el receptor de la comida, ya sólo queda hacer llegar el documento a la asociación e higienizar los envases según el protocolo marcado.

El proyecto está dividido en barrios, así cada voluntario/a puede hacer su ruta andando sin tardar más de 20 minutos en llegar desde el establecimiento donante hasta el domicilio asignado.

Además, si en el transcurso del ejercicio de voluntariado ocurriera algo, l@s voluntari@s están cubiertos por un seguro de responsabilidad civil y accidentes que cubre la asociación.

Al igual que los establecimientos donantes quedan exentos de cualquier responsabilidad una vez entregada la comida, los/as voluntarios/as no son responsables de la conservación de misma una vez entregada a las familias. No obstante, conviene informar de las pautas de conservación indicadas en los albaranes para que los/as vecinos/as lo tengan en cuenta.