Excedente canalizado

«La comida no se tira», nos han dicho desde pequeños…

La siguiente gráfica muestra la cantidad de excedente de alimentos que hemos conseguido evitar que se desperdicie. Se trata de comida en perfectas condiciones, en la mayoría de los casos elaborada en el mismo día, que no ha salido de cocinas, y que hemos podido canalizar a través de nuestra red de voluntari@s para que vecinos y vecinas de nuestros barrios puedan aprovecharlo.

En 2020, a raíz del estado de alarma y su posterior crisis sanitaria y económica, nos vimos en la obligación cívica de reinventarnos y tratar de hacer llegar alimento a los vecinos y vecinas de nuestra RED a través de otros canales, ya que la mayoría de los establecimientos cerraron.

En un primer momento logramos suplir el abastecimiento que suponía el llevarle el excedente a nuestros vecinos/as, con compras llevadas a cabo en comercios locales del barrio correspondiente al vecino/a en concreto, prestando apoyo igualmente a este pequeño comercio y fomentando a la vez la reactivación de la actividad comercial del comercio cercano. Todo ello respondiendo al principio de sostenibilidad que nos mueve. (Esos datos no se muestran en la gráfica, ya que no se trata de excedente).

Más tarde decidimos darnos de alta como asociación receptora del Banco de Alimentos para poder recoger y distribuir alimentos no perecederos a estos vecinos y vecinas. En este caso sí hemos querido reflejarlo, pues en la gran mayoría de los casos se trata de excedente procedente de empresas que realizan sus donaciones a los bancos de alimentos y nuestra organización ha distribuido para poder ser aprovechados por personas en situación de vulnerabilidad. En la medida en que esta pandemia vaya evolucionando y todo vuelva normalizándose, REd ALIMENTA centrará de nuevo todos sus esfuerzos en la canalización del excedente de los establecimientos de restauración y hostelería.

Nos gustaría resaltar que todos esos kilos de comida corresponden sólo a la ciudad de Toledo, que es nuestro único ámbito de actuación actualmente. Y se ha conseguido gracias a la colaboración de 16 establecimientos y 140 colaboradores, entre ellos cerca de 75 voluntarios y voluntarias que semana a semana cogen su mochila para aportar su granito de arena en la lucha contra el desperdicio.